Convivir en el mundo actual sin violencia, comunicación despectiva y negatividad es un gran reto. Para los niños del hogar en particular, la vida cotidiana fuera del hogar se caracteriza a menudo por la violencia. Precisamente por eso es una tarea central introducir a los niños en la convivencia armoniosa y pacífica desde una edad temprana. En el Hogar María de la Pasión, el objetivo es crear un entorno respetuoso y seguro junto con los niños. De este modo, no sólo experimentan una vida cotidiana afectuosa y no violenta, sino que también aprenden lo que significa vivir activamente según las normas de la convivencia pacífica. Al mismo tiempo, se crea un entorno de aprendizaje respetuoso, seguro y solidario para todos los niños.
En el Hogar la convivencia armónica tiene muchos impactos positivos:
- Fortalecer la relación entre docentes y niños, lo que favorece el aprendizaje y el desarrollo.
- Enseñar a los niños a trabajar juntos y a apoyarse mutuamente.
- Hacer que los niños se sientan seguros y acogidos, lo que es esencial para su desarrollo.
Algunas herramientas que utilizamos para fomentar la convivencia armónica son:
- Comunicación efectiva: Fomentar la comunicación abierta y respetuosa entre docentes y niños.
- Resolución de conflictos: Enseñar a los niños a resolver conflictos de manera pacífica y respetuosa.
- Actividades de integración: Organizar actividades que fomenten la integración y la cooperación entre los niños.
- Modelado de comportamientos: Los docentes pueden modelar comportamientos positivos y respetuosos para los niños.
Para potenciar las capacidades de los niños en el Hogar utilizamos entre otras cosas las siguientes estrategias:
- Fomentar la autonomía: Dar a los niños la oportunidad de tomar decisiones y asumir responsabilidades.
- Desarrollar habilidades sociales: Enseñar a los niños habilidades sociales como la comunicación, la cooperación y la empatía.
- Fomentar la creatividad: Proporcionar oportunidades para que los niños expresen su creatividad y desarrollen sus habilidades artísticas.
- Apoyar el aprendizaje: Proporcionar apoyo y recursos para que los niños puedan aprender y desarrollarse de manera efectiva.
El objetivo no es sólo trabajar y vivir estos valores en el hogar, sino también transmitirlos a la comunidad a través de los niños. De este modo, podremos proteger a los niños de la violencia y el odio en el futuro y a largo plazo.






